Desparasitar al caballo es una de las pautas de manejo más importantes. Con el otoño vuelven la humedad y las temperaturas que favorecen las infestaciones gastrointestinales y pulmonares, y aumenta el riesgo por las larvas de gastrófilos adquiridas en verano. Una buena pauta de desparasitación ayuda a controlar estos parásitos y a evitar patologías que comprometen la salud del animal.
Los parásitos que afectan al caballo
Conocer qué parásitos pueden encontrarse en los equinos ayuda a elegir el antiparasitario adecuado.
- Pequeños estróngilos: gusanos pequeños y rojos que forman quistes en la pared intestinal y entran en letargo, resistiendo las desparasitaciones. Al romperse los quistes a final de invierno pueden causar daño intestinal, pérdida de peso, diarrea hemorrágica, cólicos e incluso la muerte.
- Grandes estróngilos: los más peligrosos; su fase larvaria migra por los vasos sanguíneos (como la arteria mesentérica). Al obstruir los vasos en su fase adulta provocan falta de riego intestinal y cólicos, y si afectan a las extremidades, cojeras graves.
- Ascáridos: gusanos redondos, blancos y largos (hasta 50 cm), sobre todo en potros (los adultos generan inmunidad). En cargas altas causan mal pelaje, problemas de crecimiento y alteraciones digestivas y respiratorias.
- Oxiúridos: la hembra deposita los huevos alrededor del ano, lo que provoca picor intenso, rascado y pérdida de pelo en la cola.
- Céstodos (tenias): la habitual es Anoplocephala perfoliata, en la válvula ileocecal; las infestaciones severas causan trastornos digestivos, pérdida de peso y cólicos.
- Gasterophilus: las moscas ponen huevos en el pelo de las extremidades; al lamerse, el caballo los ingiere y las larvas se adhieren al estómago, provocando erosiones y úlceras.
Cómo elegir el antiparasitario
- Saber contra qué: conviene un análisis de parásitos y huevos en heces. Las necesidades de un caballo estabulado no son las de uno en pasto.
- Evitar resistencias: varía el principio activo y respeta siempre la dosis recomendada; infradosificar aumenta el riesgo de resistencias.
- Espectro: hay antiparasitarios de un solo principio activo y combinaciones de mayor espectro. Tu veterinario decidirá cuál conviene.
Los principios activos y cuándo usarlos
- Ivermectina: frente a grandes y pequeños estróngilos, oxiúridos, parásitos pulmonares y gasterophilus. En primavera y otoño (marzo/abril y septiembre/octubre).
- Praziquantel: frente a los céstodos (gusanos planos); suele combinarse con ivermectina para ampliar el espectro.
- Moxidectina: frente a parásitos gástricos y grandes y pequeños estróngilos, incluidas las fases enquistadas en letargo. Dosis única en invierno; puede combinarse con praziquantel.
- Pirantel: el elegido para yeguas gestantes y potros; actúa sobre las fases adultas de estróngilos, ascáridos y oxiúridos. En invierno (enero/febrero) y verano (julio/agosto).
- Bencimidazoles (oxibendazol, fenbendazol): activos contra larvas y adultos de estróngilos, oxiúridos y ascáridos. En primavera y otoño.
Antiparasitarios equinos
Encuentra los antiparasitarios para tu caballo en distintos principios activos y presentaciones (líquido o pasta). Consulta siempre con tu veterinario el plan más adecuado.
- El caballo puede albergar varios parásitos (estróngilos, ascáridos, oxiúridos, céstodos, gasterophilus) con consecuencias que llegan al cólico.
- Antes de desparasitar, conviene analizar heces; rota el principio activo y respeta la dosis para no generar resistencias.
- Cada principio activo cubre parásitos y épocas distintas: el plan debe diseñarlo tu veterinario para cada caballo.
La información de este artículo es divulgativa y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de un veterinario colegiado. Consulta siempre con tu profesional el plan de desparasitación ideal para tu caballo.
Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de un veterinario colegiado. Ante cualquier emergencia, contacta con tu profesional de referencia.
