Las lesiones de los tendones pueden suponer un proceso largo, tedioso y a veces frustrante. La mejor manera de afrontarlas es un buen manejo que las prevenga y, si ya existen, limite el daño. Algunas aparecen de forma súbita, pero otras vienen precedidas de una pequeña cojera, inflamación o descenso del rendimiento.
Qué son los tendones
Un tendón es un cordón fibroso de tejido conectivo que une el músculo al hueso o al cartílago, formado por fibras de colágeno. A diferencia del colágeno de la piel (desorganizado, elástico y frágil), en el tendón las fibras se disponen en paralelo y muy unidas, lo que le da una gran resistencia a la tracción. De todos los tendones, los que más se lesionan son los que pasan por detrás de la caña —el flexor digital superficial y el profundo—, que sufren un gran estrés al galopar, saltar o girar de repente.
Por qué tardan tanto en recuperarse
Los tendones se regeneran mucho más despacio que la piel. En el trabajo diario se producen microrroturas que reparan unas células llamadas fibroblastos; la lesión grave ocurre cuando el daño supera su capacidad de regeneración. Además, la irrigación venosa del tendón es pobre, lo que dificulta la cicatrización. Y el tejido cicatricial no es igual al original: las nuevas fibras se posicionan de forma desorganizada, creando un tejido menos resistente y con más probabilidad de volver a romperse.
Tratamiento (siempre guiado por el veterinario)
- Enfriar la zona: al lesionarse aumenta la irrigación y aparecen inflamación, calor y dolor. El primer paso es aplicar frío (agua fría o protectores de frío que lo concentren en la zona). Los protectores ICE-VIBE combinan frío y vibración: reducen la inflamación y, con el masaje, estimulan el drenaje linfático.
- Vendaje: se venda la caña para dar soporte, con un paño grueso debajo para acolchar. Bajo el vendaje pueden aplicarse geles antiinflamatorios y refrigerantes como Tendileg Gel (aceites esenciales, ácido hialurónico y ácido silícico).
- Medicación: el veterinario pautará AINEs y, por vía oral, suplementos de MSM para apoyar el tejido conectivo.
- Confinamiento y rehabilitación: descanso estricto inicial con terapia de frío y aumento progresivo del trabajo, con ecografías de control.
MSM Power Pure — apoyo al tejido conectivo
Metilsulfonilmetano (MSM) formulado para apoyar la regeneración de las estructuras de tejido conectivo como los tendones; junto con el alimento, ayuda a acortar el tiempo de recuperación.
Prevención
El mejor tratamiento es prevenir y detectar pronto. Calienta siempre al principio del entrenamiento para dar elasticidad al tejido: durante el ejercicio los tendones suben su temperatura entre 6 y 8 °C, y los picos bruscos sin calentamiento favorecen la rotura de fibras. Usa protectores o vendas en el trabajo, revisa los tendones al terminar (apoyados y flexionados) buscando puntos de dolor, y baja su temperatura con duchas o gredas frías.
Staysound — greda refrescante para la caña
Arcilla con sustancias volátiles (aceites esenciales) que ayuda a enfriar los tejidos. Se aplica bien extendida en la caña después del trabajo para bajar la temperatura de la zona.
- Los tendones de la caña (flexores digitales) son los que más se lesionan y tardan mucho en regenerar, con riesgo de recaída.
- El tratamiento combina frío, vendaje de soporte, medicación y una rehabilitación progresiva guiada por ecografía.
- La prevención manda: calentar antes de trabajar, usar protectores y enfriar los tendones tras el esfuerzo (duchas, greda).
La información de este artículo es divulgativa y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de un veterinario colegiado. Ante una inflamación o cojera de la caña, consulta cuanto antes con tu profesional de referencia.
Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de un veterinario colegiado. Ante cualquier emergencia, contacta con tu profesional de referencia.
